AGUA SEGURA

Agua segura

 

AGUA SEGURA

INTRODUCCION:

El agua potable es un bien necesario pero escaso. A pesar de que es la sustancia más abundante y común en nuestro planeta -ya que cubre el 71% de su superficie- el 97.3% de del agua se encuentra contenida en los océanos. Del 2.7% restante, aproximadamente el 2.1% se halla en los casquetes polares y en glaciares y sólo el 0.61% es agua dulce líquida. De ésta última, alrededor del 0.60% se encuentra en acuíferos subterráneos, de difícil acceso mientras que sólo el 0.009% constituye agua dulce superficial (ríos y lagos). Aún más, solamente el 0.003% del total es agua dulce disponible puede ser usada con fines domésticos. Es decir, si el total del agua de la Tierra fuera un recipiente de 100 litros, solamente media cucharadita de agua sería apta para consumo humano.

ORIGEN DEL AGUA

VOLUMEN DEL AGUA (m3)

PORCENTAJE DE AGUA

Océanos

1,321,000,000

97.24%

Capas de hielo, Glaciares

29,200,000

2.14%

Agua subterránea

8,340,000

0.61%

Lagos de agua dulce

125,000

0.009%

Mares tierra adentro

104,000

0.008%

Humedad de la tierra

66,700

0.005%

Atmósfera

12,900

0.001%

Ríos

1,250

0.0001%

Volumen total de agua

1,360,000,000

100%

 

De lo expuesto se extrae que el agua potable es un bien muy preciado y escaso y que se ha de consumir y administrar concienzudamente. Es primordial minimizar su gasto e intentar, en la medida de lo posible, reutilizarla adecuadamente.

Fuentes de captación de agua para consumo humano

El abastecimiento de agua a la población se puede realizar a partir de dos fuentes de características bien diferenciadas:

  • Aguas superficiales: arroyos, ríos, embalse, etc. Están expuestas al medioambiente y por tal causa son susceptibles de contaminación. Por este motivo es necesario un tratamiento exhaustivo antes de ser aptas para consumo humano. Éste suele realizarse por parte de las instituciones encargadas de la explotación de los recursos hídricos.
  • Aguas subterráneas: pozos perforados, vertientes. Son fuentes de más difícil explotación, al no hallarse tan accesibles como las aguas superficiales. Su origen es el agua superficial que por infiltración natural a través de diferentes capas terrestres pasa al acuífero.

FUNDAMENTOS:

Este programa se centrará en el caso de las aguas subterráneas que son captadas para la prestación de un servicio público. Como hemos expresado anteriormente, estas se encuentran alojadas en acuíferos bajo diversas capas terrestres, llegando allí por infiltración de aguas superficiales, como también las aguas meteóricas.

Este sistema de filtración natural permite la purificación del agua. No obstante, para considerarse potables han de cumplir ciertas características físicas, químicas y microbiológicas. Además, a largo plazo los acuíferos también se pueden contaminar y por ello, a menudo es necesario un tratamiento de esta agua (no tan intensivo como en el caso de las aguas superficiales).

Las fuentes de contaminación del agua pueden ser naturales (lluvia, materia vegetal en descomposición, erosión del suelo, etc.) o antropogénicas (actividad ganadera, subproductos de actividad industrial, aguas domésticas, etc.), pero ambas dan lugar a un agua que no cumple con los requisitos necesarios para asegurar su potabilidad.

Los procesos básicos de tratamiento de agua incluyen varias etapas: coagulación, floculación, separación de partículas (sedimentación/flotación), filtración y desinfección (cloración/ozonización). En muchas de estas etapas se realiza la incorporación de productos químicos al caudal de agua a tratar y aquí es fundamental la correcta dosificación y control con una amplia gama de bombas y accesorios existentes en el mercado.

En todos los casos el agua para consumo humano debe cumplir con lo establecido en el Articulo 982 del Capítulo XII del Código Alimentario Argentino.

“Con las denominaciones de Agua potable de suministro público y Agua potable de uso domiciliario, se entiende la que es apta para la alimentación y uso doméstico: no deberá contener substancias o cuerpos extraños de origen biológico, orgánico, inorgánico o radiactivo en tenores tales que la hagan peligrosa para la salud. Deberá presentar sabor agradable y ser prácticamente incolora, inodora, límpida y transparente. El agua potable de uso domiciliario es el agua proveniente de un suministro público, de un pozo o de otra fuente, ubicada en los reservorios o depósitos domiciliarios. Ambas deberán cumplir con las características físicas, químicas y microbiológicas siguientes:

Características físicas:

Turbiedad: máx. 3 N T U:

Color: máx. 5 escala Pt-Co;

Olor: sin olores extraños.

Características químicas:

pH: 6,5 - 8,5;

pH sat.: pH ± 0,2.

Substancias inorgánicas:

[…]

Cloro activo residual (Cl) mín.: 0,2 mg/l.

Características Microbiológicas:

Bacterias coliformes: NMP a 37 °C- 48 hs. (Caldo Mc Conkey o Lauril Sulfato), en 100 ml: igual o menor de 3.

Escherichia coli: ausencia en 100 ml.

Pseudomonas aeruginosa: ausencia en 100 ml.

En la evaluación de la potabilidad del agua ubicada en reservorios de almacenamiento domiciliario deberá incluirse entre los parámetros microbiológicos a controlar el recuento de bacterias mesófilas en agar (APC - 24 hs. a 37 °C): en el caso de que el recuento supere las 500 UFC/ml y se cumplan el resto de los parámetros indicados, sólo se deberá exigir la higienización del reservorio y un nuevo recuento. En las aguas ubicadas en los reservorios domiciliarios no es obligatoria la presencia de cloro activo.

[…]

Los tratamientos de potabilización que sea necesario realizar deberán ser puestos en

conocimiento de la autoridad sanitaria competente”.

De todos los tratamientos citados anteriormente, en este caso, particular, nos centraremos en la desinfección. En este proceso se intenta destruir o inactivar los organismos patógenos presentes en el agua, principalmente bacterias, virus y protozoos. Estos organismos, en el caso de captación de aguas superficiales, son eliminados en gran parte durante las operaciones de tratamiento físico-químico, pero éstas no son suficientes para asegurar una inocuidad total del agua.

Los tratamientos de desinfección pueden ser físicos (radiación gamma, rayos X, radiación ultravioleta, esterilización térmica) o químicos (metales pesados, ácidos o bases, halógenos, ozono, permanganato) siendo estos últimos los más habituales. Entre los reactivos químicos, el cloro y sus compuestos derivados son los agentes desinfectantes más utilizados a nivel mundial y por ello los estudiaremos de forma más detallada.

Los valores de cloro residual están regulados por muchos organismos y dependen del uso final del agua. Así pues, para aguas potables, se recomienda que el cloro activo residual sea igual o mayor a 0.2 ppm (mg/l).

Relevamiento y diagnóstico:

En una primera etapa, se relevaron y se georreferenciación más de 748 puntos, propios de la infraestructura para la prestación de servicios, comprendiendo estos, obras de toma, 34 plantas potabilizadoras, 59 cisternas, 260 tanques elevados, 379 perforaciones, 16 vertientes y extremos de red. De la infraestructura relevada se obtuvieron, 401 muestras para control de calidad. Se ha hecho gran hincapié en el control de la calidad de agua y en la georreferenciación de las perforaciones de la provincia. Tal es así, que se han relevado 379 perforaciones, de las cuales se han obtenido muestras de agua para el control de calidad, de 264 de ellas. Se puede observar en el siguiente gráfico detalles de los resultados.

Como se puede observar en el gráfico, los resultados no son satisfactorios, cabe destacar que de las 264 perforaciones donde se tomaron muestras, tan solo 54 de estas contaban con dosificador de cloro, por lo cual consideramos de urgente necesidad la implementación de un programa que contemple esta problemática.

Otra situación de gravedad que observamos es la de ciertos municipios, que se podrán observar más detalladamente en el informe, que toman agua para consumo de recupero de vertientes a cielo abierto, sin ningún tratamiento previo al consumo. Estos casos evidencian la urgencia de encontrar una solución para los mismos. Contemplando módulos potabilizadores compactos o sistemas de filtros y dosificadores de cloro.

DOSIFICACIÓN DE CLORO:

El hipoclorito sódico (NaClO) en solución es un desinfectante más comúnmente utilizado y que popularmente se conoce como agua lavandina. A nivel industrial se obtiene por reacción del cloro gas con una solución de hidróxido de sodio. Tras la reacción, se obtienen soluciones acuosas de color amarillo verdoso, que tienen una concentración determinada de cloro activo por litro. Se comercializa en disoluciones de concentraciones entre 2,5 y 11% en peso. El hipoclorito sódico es un oxidante muy potente e inestable, tanto, que una solución de 100 gramos de cloro activo por litro, después de ser almacenada durante 3 meses, puede contener 90 gramos o incluso menos.

- Demanda de cloro: se puede deducir que el cloro (y derivados) además de reaccionar con los microorganismos, también lo hace con otra materia disuelta en el medio: materia orgánica, hierro, manganeso, etc. Por este motivo, para tener un cierto nivel de cloro residual, la cantidad necesaria que se ha de añadir es bastante superior al residual obtenido.

Por todo ello, antes de decidir la dosis de cloro que se ha de utilizar para desinfectar, se ha de determinar la demanda de cloro, es decir, la cantidad de cloro que se consume hasta la aparición del residual.

En una primera etapa, se produce la oxidación de substancia reductoras, principalmente inorgánicas. Todo el hipoclorito que se añade se consume, con lo cual no hay cloro disponible. Una vez destruidas estas substancias, se iniciaría una etapa en la que se formarían compuestos clorados, que actuarían como cloro residual, otorgando un cierto carácter desinfectante al sistema.

Por lo tanto, la demanda de cloro es la diferencia existente entre la cantidad de cloro aplicada al agua y la de cloro disponible libre.

-  Control de la cloración: La cloración será correcta siempre que nos encontremos en valores de cloro residual superiores a los mínimos establecidos por el C.A.A.

No obstante, se trata de cloro residual, es decir, esta cantidad no es el cloro añadido, puesto que parte de éste se ha consumido por substancias presentes en el agua (demanda de cloro). Por lo tanto, se debe tener en cuenta la reacción del cloro (hipoclorito) con los microorganismos existentes en el agua de cada perforación.

Protocolo de cloración:

A modo general, se puede establecer un protocolo de cloración que consta de varias etapas:

1. Estimación de la demanda de cloro. Esto nos permitirá determinar la dosis de cloro que se ha suministrar para conseguir una completa desinfección del agua. Para este punto es muy valioso el historial de controles de calidad realizados previamente por el organismo.

2.Habitualmente, la dosificación de desinfectante se realiza en un depósito en la red de distribución para permitir la máxima homogeneización del agua. El dimensionado de tanques de tratamiento ha de tener en cuenta el parámetro para permitir un tiempo de permanencia adecuado al tratamiento. En general, se considera que a pH inferior a 8, un tiempo de contacto de 30 minutos es suficiente. Se recomienda que el tiempo de permanencia del agua en el tanque sea inferior a 48 horas.

Si el tanque ya estaba en funcionamiento antes de iniciar la cloración y estaba mal dimensionado, podría ocurrir que el tiempo de permanencia del agua no fuera suficiente, lo que daría lugar a una mala desinfección.

3. Una vez desinfectada el agua, se ha de comprobar, con la colaboración de un bioquímico encargado de los controles de calidad, que la cantidad de cloro residual en el punto más alejado de la red de suministro está dentro de lo estipulado por el C.A.A. En caso de ser demasiado bajo, se tendría que aumentar la dosis de cloro suministrada, con posterioridad a la desinfección.

Hasta obtener la dosificación de cloro residual buscada y que la misma sea sostenida en los puntos extremos de la red de distribución, lo que debería garantizar la igualdad o mejores condiciones en los puntos intermedios.

OBJETIVOS GENERALES:
  • Instalación de bombas dosificadoras:  Puesta en funcionamiento, cálculo de demanda de cloro y dosificación inicial.
  • Capacitación de encargados de operación y dosificación.
  • Recuperación, puesta en funcionamiento y optimización de bombas dosificadoras fuera de servicio existentes.

RESUMEN:

Debido a lo expuesto anteriormente, el programa “Agua Segura para Todos los Misioneros” plantea una solución a la problemática, con la finalidad de mejorar la calidad del agua que consumen los misioneros y cumplir con los requisitos para agua de consumo del C.A.A. Para lograr este objetivo se prioriza la desinfección de las aguas, por medio de la utilización de dispositivos dosificadores de cloro, a ser instalados en las perforaciones, ya sea para inyectar cloro a tanques o cisternas, previo a la distribución, o directo a red, según las diversas variables de sistemas de distribución de agua se encuentren en campo. Cabe destacar que, gracias al relevamiento previamente mencionado, contamos con una información de base muy valiosa para la ejecución de este trabajo de campo.

Para la realización de este programa se han realizado análisis técnicos, para optar por la mejor opción en relación costo/beneficio entre las alternativas de los dispositivos dosificadores de cloro presentes en el mercado. Teniendo en cuenta, además, la amplitud de variables de sistemas de distribución y lugares de emplazamiento de las perforaciones y tanques elevado, como cisternas, que nos encontraremos en los distintos municipios de la provincia. Por tal motivo, se optó por la utilización de las siguientes alternativas:

  • Bomba Dosificadora ARES DX7
  • Bomba Dosificadora ARES DX9
  • Bomba Dosificadora BDA – Seria F1-MA
  • Bomba Dosificadora BDA – Seria F2-MA

Se adjuntan en el ANEXO 1 folletos de las mencionadas bombas dosificadoras.

Por otro lado, con el objetivo de que esta mejora en la calidad del agua sea puesta en marcha de la mejor manera, y además de que la misma tenga una durabilidad en el tiempo, la propuesta es dejar las bombas instaladas y funcionando con una primera dosificación que se ajuste a los valores mínimos del cloro residual necesario en red.

Además, debemos tener en cuenta que en su mayoría estas bombas dosificadoras serán manipuladas por los vecinos aledaños a las perforaciones, ya que estas mayormente están bajo la operación de comisiones vecinales que se encargan del mantenimiento general, las cuales generalmente designan un encargado, que se ocupa de tareas como la de interrumpir, cuando fuese necesario, la alimentación eléctrica al bombeo de agua de la perforación. Por esto, se deberá capacitar a estos encargados de las respectivas comisiones vecinales, para la preparación de la solución de cloro para la correcta dosificación. Esta tarea conlleva a que se dicte una charla de capacitación, donde se explique cómo preparar la correcta dosificación con las distintas alternativas de cloro comercial o agua lavandina, presentes en el mercado y al alcance de cualquier vecino, como también del hipoclorito de sodio, cuya mayor concentración de cloro activo y menor precio lo hace la alternativa más calificada para esta finalidad.

Luego de la instalación de la bomba dosificadora, y la puesta en funcionamiento con una dosificación inicial, se dejará una cartulina en el sitio de dosificación con las indicaciones pertinentes para facilitar y darle practicidad a dicha tarea.